Al otro lado del telefonillo una voz de hombre sorprendió mi nerviosismo,
-¿Quien?-.
- ¿Vio, Violeta?-
-Esta claro que no lo soy..-
-La conoce?
Reconozco que necesitaba saber si ese hombre la conocia, una oleada de celos, bajo desde mi cabeza, pensar que algún patán se hubiera adelantado y hubiera tomado la iniciativa de conocerla antes que yo, me crispaba, intente suavizar mi tono, de lo contrario, me vería envuelto en una discusión, y con ello no conseguiría la información que deseaba.
-No, no conozco a ninguna Violeta.
- Pero...esa es su casa?
- Si, es mi casa, a quien busca usted?
- A Violeta Berna, no estoy muy seguro sobre si vive aqui, cree que si la describo me puede decir si vive en este edificio?
- Pruebe, somos muchos vecinos, pero muchas veces hay datos, ya me entiende...que un hombre no puede pasar por alto-
- Verá, espero que los datos que le doy sean suficientes, a mi al menos me resultaron evidentes, no se el color de su pelo pero es Versatil donde las haya, camaleonica y adaptada al medio del momento. Ilusonada con cada cosa nueva, aunque en ocasiones queden empezadas y abandonadas al olvido, para dejar paso a otras. Obcecada en ser feliz, a toda costa, si no en cada segundo, si un poco cada dia. (eso me lo confesó una noche de lluvia) Ligeramente perezosa con lo que no le engrandece el alma, o se la pinta de colores. Entregada cuando la entrega adormece los miedos. Torbellino en reposo, a la espera de vientos que arremolien sus cabellos Ambiciosa de poder crear belleza, en cualquiera de sus caras. Benevola y condescendiente, siempre dando varias oportunidades a los traspies. (eso me hizo pensar que si me aventuraba a encontrarla, no me cerraría su puerta) Especial, pero eso ya se habra dado cuenta con todo lo que le estoy contando, y no me venga con que necesita saber sus medidas para saber que es una mujer especial, de todos sus numeros solo sé que 7 es su día y 7 las letras de su nombre. Realmente cabezona, herencia genetica masculina, que se empeña en obviar, aunque salga a la luz cuando menos te lo esperas. Natural, aunque haya veces que en su andar se la ve gravitar levemente sobre el suelo, confiriendole un aire jactancioso, nada real, se lo aseguro, cuando uno se toma la molestia en acercarse, se la ve natural. Amorosa, Amiga, Amable, ¿y sabe que? ante todo Mujer, en el más amplio sentido de la palabra.-
- Amigo, cree usted que si yo la conociera, le iba a dar su dirección, puede usted marcharse..., desde hoy mismo voy a revisar todos los buzones de mi edificio, en busca de Berna, Violeta.-
Quedé sin palabras, otra vez había vuelto a escurrirse entre mis dedos la posibilidad de encontrarme con ella, una vez más se deslizó bajo la puerta y tras ella no encontré su voz, y a la mente me vinieron aquellas palabras que un día me dijo "Que simples son los hombres cuando creen que repetir consiste en hacer lo mismo", quiza ella no quisiera repetir, quiza yo no sepa entender que cuando dice "Para que habría de darte la llave de mi cuerpo, si el deseo de tenerla corretea entre los dos", ni su cuerpo es su casa, ni tan siquiera que la encuentre es su deseo.
Me marché, no antes sin decirle a mi interlocutor desconocido -Suerte amigo, al menos tu solo buscaras en un edificio, en cambio yo la llevo buscando en cada mujer-.
Tardé, pero aqui esta, han sido días de mucho trabajo, agradezco a quienes han pensado en mí al "nominarme", os iré visitando estos días con más calma.
Gracias chic@s!
Querida naná, parte del texto ya lo conoces te lo dedique hace un tiempo, tu cumpleaños me llega un poco sin inspiración y pensé que ampliar el texto, me salvaría de empezar uno nuevo, me he puesto en la piel de un hombre, pero eso que más da, al fin y al cabo solo son palabras, a golpe de humo, a golpe de sentimiento, enroscando cabellos o fumando ideas. Espero que las ideas bailen en tu cerebro con más brillo que en años anteriores, porque ya sabes que cada día y cada cumpleaños pueden ser únicos. Me alegra haberte conocido y me alegra compartir tu cumpleaños.
Feliz Vida, porque no solo de cumpleaños se alimenta la mujer.
Muchos besos Naná.
(Y no me tengas en cuenta que la canción que incluye el post te esté llamando "mala" todo el tiempo, solo es para que no te pongas muy sensible...)
Te defiendes arrebatadoramente, pero hay artes que no dominas, las estocadas te dejan rendido, subliminalmente a mis pies. Caido y derrotado y parece que un velo gris te cubriera la suerte.
Vives florete en mano, cansada de avisarte de mi paso por tus cosquillas, y de pisar tu espalda con mi mandibula, decidí arremeter contra ti, y en el suelo de mi cama te defiendes, pero cierto es que nada sabes del arte de amar, y tu acero pulido se derrite en mis armas de rosa mujer. No lucho, solo te hago saber donde esta la frontera entre ser mio y abandonarte a mi. No tiemblas, solo dejas avisos de las filigranas que mis cabellos van dejando sobre tu espalda.
Y pese a todo, te defiendes como escualo varado en la arena, sin saber que de tu florete saco vientos y ternuras. Y te ahuecas, sin creerte que el arte de suspirar forma parte de los lazos que tu florete le dibuja al aire.
Aún asi, mi aire te serpentea sin importarle tus defensas, sin dedicar mas mimo que el que tu mismo dejas nacer de tu florete en mano.
Una vez tuve una amante, que me llenaba la cama de esporas y polen, y perfumaba mis sabanas con bebedizos extraños, y me tenia enganchado a sus mieles y a sus miedos como pez que no puede más que seguir la corriente.
Tuve una vez una amante que no hacía mas que repetir "amante es el que ama, ¿tu me amas? ", y yo rodaba escaleras abajo, como guijarro huidizo que no puede más que buscar la calle.
Tuve muchas veces que mentirle, no fuera que notara que se me iban las fuerzas en cada beso suyo, y sintiera que mi columna era fragil como una brizna amarilleando, tuve que esconderle que los caminos que me andaba, salpicaban alla dentro, donde nadie nunca llegó, no fuera el caso que pensara que la amaba. Y entonces me hallaría fragilmente suyo, y me encarcelaria en las veredas del deseo.
Una vez llegó un catorce de febrero y revistió mi cama de petalos carmesí, y atrincheró mi cuerpo entre los rojos y suaves petalos, y comprendió en mis ojos que sí la amaba, y en cuanto pude esgrimí una farsa, no fuera a ser que atado a sus pistilos me quedara por siempre preso de su gineceo.
Una vez tune una amante que me hizo descubrir que sentía miedo de las mujeres hermosas, y hui.
Iris cerró la puerta, dejo caer su espalda sobre ella, y llevó su mano donde antaño recordaba tenía el placer. Ante ella la cama roja, posada de amores, ocultos, soñados, prohibidos, primitivos, rumiantes, caldeados, penosos, todo tipo de amores, que ella cada viernes intentaba emular. De camino al club inventaba caras, sobre todo inventaba hombros, esa parte del hombre que lo hacía ser más, cuando tenía en su retina el hombro que ansiaba, le llevaba al rojo de su cama, donde soñaba prenderle. Llevó su mano al botón de su torso, oblicuo a su hombro. hoy sería su hombro encontrado, con tan sólo un saludo cruzado. Iris cerró la puerta. de camino a su casa, miraba furtiva,de un lado a otro. Los viernes limpiaba lujurias.