Categoría: Esa gente que conozco
16 Octubre 2006
“Cuando un día que usted sabe que es miércoles comienza como si fuese domingo, algo anda muy mal en alguna parte”. - John Wyndham
Un día me contaron que para ellos el domingo es un día vacío, el peor de la semana, un hueco que hay que llenar. Un verdadero reto con el que lleva tiempo saber lidiar. Pero cuando llegué, como siempre, ya habían hecho el trabajo sucio por mí, y yo sólo tenía que sentarme y disfrutar de la magia. De eso ya hace un porrón de años, y fue entonces cuando el domingo se convirtió en el mejor día de la semana. El sinónimo de felicidad más apropiado que conozco.
Da igual que sea lunes o martes, que estemos en el bar o en casa: siempre es domingo cuando estamos juntos. Y entonces el amor existe y todo está bien, no hace falta inventar: todo es tan importante que mejor que no te importe nada demasiado.
Estos malos ejemplos para la juventud son los que me han enseñado todo lo que no puedo aprender por mí mismo, los que me han descubierto el paraíso, donde vives momentos inolvidables que mañana ya habrás olvidado, no puedes sentirte mejor y te ríes como nunca te has reído. No podría decir ni la mitad de las cosas que he aprendido los domingos, la importancia que ha tenido en mi vida este cabaret lleno de locos, de sabios, de milagros y alegría.
Fue con ellos con los que empecé a ver películas, los que a los 13 años me taladraban la cabeza con vídeos musicales, los primeros que me dijeron que soy un prepotente, los que me dejaron tebeos y me enseñaron que hay música que te habla al oído. Los que me enseñaron a divertirme y a confiar incondicionalmente, los que me han dado la vida sin pedir nada a cambio.
Arias, que guarda un tesoro en su barba y cuando se la mesa lo reparte con todos. Dani, que es la sorpresa de siempre, la canción que tarareas. Y Alberto, y Manolo, y Cuadros...
Y ya está, sólo es un homenaje a este grupo de superhéroes de barrio, a esta Selección que sólo juega en domingo. Entiendo que al resto de personas que estén leyendo les dé un poco igual todo esto, pero es que mis amigos son mi hogar, el aire que respiro. Y gracias a ellos soy el imbécil que soy.
servido por xfortino
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11 Marzo 2006
Frida está rara desde hace unos días. Lloriquea y gime cuando no estamos haciéndole caso, y se lame las patas traseras con mucha frecuencia. No sé qué le pasa. Quizá lo haga por llamar la atención, o le pasa algo en las patas, o bien es que está estresada. No lo sé, porque no hablo su idioma ni ella el mío.
Es desconcertante vivir con una criatura que no entiende tus códigos, y con la que sólo puedes comunicarte a través de cuatro o cinco signos.
Frida no es el mejor perro del mundo, no destaca por nada en especial. No tiene ningún talento. Obedece cuando quiere y se esfuerza todo el rato en ser libre, en hacer lo que le apetece.
Es una maleducada. Siempre coge cosas de la basura cuando no estamos mirando, y por la noche se sube a la mesa del comedor para comerse las migajas de pan. Le da igual que la regañemos o le demos de leches: creo que le compensa el castigo.
Es un incordio, una pesada que a la mínima se sienta en tu regazo o en el de quien sea (aunque odie a los perros), para llenarte la ropa de pelos blancos. Se pone histérica cuando suena el telefonillo, y cuando entra alguien en casa no para de ladrar y saltar y dar la brasa.
Lo único que le importa en esta vida es comer. Para ella, comer es lo que para nosotros es la realización personal. En cuanto oye un plástico, o un envase abriéndose, corre hacia ti con la esperanza de que le des un pedazo de lo que sea... aunque lo que estés abriendo sea un CD, y no una caja de galletas. Y cuando comes no te deja en paz, tienes que echarla a patadas para que te deje tranquilo.
En definitiva: es una mierda de perro que no sirve para nada.
Pero no puedes evitar quererla, porque en el fondo es igual que tú: trata de ir a su bola, hace caso cuando quiere y se empeña en cumplir su meta en la vida a pesar de que sus dueños se lo pongan difícil.
No sé, hay veces que me siento muy unido a este perro idiota.


servido por xfortino
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20 Febrero 2006
12 de diciembre de 2005 23:23
Qué divertido es ir a la universidad sólo para pasarme la tarde entera en la cafetería con Paloma. Nos contamos las vidas, las penas y las alegrías entre cafés y cocacolas y mucho tabaco. Me pide que le cuente chistes sólo para simular que no los entiende y tenerme media hora explicándoselos, para después empezar a reírse (de mí), decirme que me estaba vacilando y pedirme que le cuente otro chiste.
Y yo, obviamente, se lo cuento.
Habla por los codos, de cada movimiento que hace saca una historia que contar y yo sólo puedo limitarme a escucharla y reírme mucho, aunque no demasiado porque me da un poco de vergüenza. Y después de seis horas seguidas juntos llegamos a estar hartos el uno del otro: estoy cansado, yo también, me duele la tripa, no he comido y he fumado demasiado. Anda y vete a tomar por saco que ya no te aguanto más, mañana a la misma hora espero verte. Pocas cosas resultan más entrañablantes que acabar harto de tus amigos pero desear verles al día siguiente.
Me echa la bronca por ser un puto desastre y no atender a las que se supone son mis obligaciones. Lo hace con infinita paciencia, es incansable. Estoy francamente intrigado por saber cuándo se va a cansar de mí, me va a dejar por perdido y me va a decir hasta aquí hemos llegado, chato, búscate una secretaria o mejor una madre, que yo ya me he hartado de tener que decirte en qué planeta te toca vivir esta semana.
Espero que ese día no llegue nunca, porque no hay nada que me haga sentir más calorcito que saber que Paloma me protege.
Y ahora me voy a la camita, que me duele mucho el estómago de tanto fumar y reírme y discutir con Paloma, que no sólo me quiere sino que me quiere como soy y nunca ha pensado en cambiarme.
Es bonito tener amigas así, ¿no?

No tengo fotos de Paloma pero os pongo un león muy guapo, que es casi lo mismo.
servido por xfortino
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19 Febrero 2006
6 de noviembre de 2005 18:16
Transcripción literal de las aventuras de mi amigo David haciendo de soldado en la peli de Milos Forman:
[En la taberna] "Yo, mientras nos dirigíamos a la salida en medio de una escena, viendo que había una prostituta que no se iba a la salida, la cogí del brazo y le grité "C´mon Bitch!" y subió delante mío las escaleras. Cuando gritaron corten la chica se dio la vuelta y descubrí que había llamado puta a Natalie Portman..."
Vale, a ver: yo estaba orgulloso de haber visto a Natalie Portman, contento y feliz... y resulta que aquí el amigo Deivid no sólo la ve, sino que la coge del brazo y la llama puta.
Este es David, mi hermano del alma, el hombre que siempre me sorprende, siempre me supera, fiestaman... con quien he pasado -y me han pasado- tantas cosas que ya no puedo hacer recuento.
Os dejo unas fotos del interfecto, y de paso aprovecho para decir (como hace Gonzalo): David, te queremos, y este blog es para ti.
De paso, dejo unas fotos de la fiesta de David, robadas de un blog amigo, donde la banda demostró su buen hacer y mi mal cantar. Y lo cachondo es que me siguen llamando, aunque hasta la poli diga que canto mal (que lo dice).



servido por xfortino
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