El apelativo cafre se aplica a toda persona o situación que encarna lo opuesto a la civilización y la cultura. En realidad, se llaman cafres a los habitantes de Cafrería o País de los cafres, grupo de pueblos bantúes que habitaba la región oriental de África del Sur, en El Cabo y Natal.
La Cafrería es un nombre de origen árabe con el que los geógrafos de los siglos XVII y XVIII denominaban a la parte de África situada al sur del ecuador poblada por infieles (kafir, en árabe), es decir, no musulmanes. La acepción de la palabra Cafrería se redujo gradualmente, primero a las regiones de lengua bantú, después a la zona marítima que se extiende a lo largo del océano índico, desde la colonia de El Cabo hasta las regiones del Zambeze y, finalmente, a zonas reducidas de esta región costera. Éstas son la antigua Cafrería británica o British Kaffaria, anexionada a la colonia de El Cabo en 1863, y la Cafrería propiamente dicha, que hoy coincide con Transkei.
En respuesta a una pregunta enviada por correo electrónico por Ángel Matas
(Extraído de: El libro de los dichos: origen y curiosidades de más de 150 frases hechas de la lengua española)
La Ley Cornelia promulgada por el dictador Lucio Cornelio Sila prohibía las prácticas abortivas. El emperador Augusto, preocupado por las bajas tasas de natalidad existentes en la época, promulgó medidas para obligar a los jóvenes romanos a contraer matrimonio y prohibió el uso de los anticonceptivos y el aborto.
El naturalista latino Plinio el Viejo, que poseía vastos conocimientos en numerosos campos científicos, puestos todos ellos de manifiesto en su Historia Natural, menciona también los anticonceptivos.
El médico Sorano de Éfeso, contemporáneo de Adriano (76-138), recomendaba en su Ginecología 1, obra que alcanzó un considerable prestigio en los siglos siguientes, el uso de una mezcla compuesta por aceite rancio de oliva, miel y bálsamo o resina de cedro, que debía introducirse en el útero.
También propugnaba el uso de un método que se reveló bastante eficaz. Éste consistía en introducir una bola de lana en la vagina que era empujada hasta la entrada del cuello del útero, previamente empapada de vino u otras sustancias de textura gomosa (un líquido en el que previamente se había disuelto corteza de pino).
Otro método consistía en crear una costra sobre el pene, mediante una pomada que poseía la cualidad de matar el esperma, al cerrarle el acceso al cuello del útero.
En época romana se utilizaban igualmente amuletos como anticonceptivos.
Sorano rechaza de plano este procedimiento por su ineficacia cuando dice:
«algunos se sirven de amuletos, imaginando que desempeñan un gran papel en materia de antipatía; citemos entre ellos la matriz de mula o el cerumen de este mismo animal, y otras cosas todavía, que se revelan decepcionantes en cuanto a sus efectos»
.
El uso de amuletos debía de estar muy extendido, principalmente entre las clases bajas. Plinio menciona también algunos tipos de amuletos que las damas usaban para no quedarse embarazadas. Algunos de ellos eran tan curiosos como los que se fabricaban con una determinada especie de araña que, envuelta en un pedazo de piel de ciervo, se colgaba al cuello de la mujer antes de salir el sol.
Fuente:
Los anticonceptivos en la Antigüedad Clásica
de José María Blázquez Martínez
El canadiense James E. Naismith trabajaba como profesor de educación física en la Escuela de Entrenamiento de la Asociación Internacional de Jóvenes Cristianos (YMCA) en Massachussets. Debido al frío y mal tiempo que sufrían en invierno por la zona, el 15 de diciembre de 1891, pensó en una actividad deportiva a cubierto. Para sus clases, decidió inventarse un juego sin pensar jamás que en el futuro su invento sería considerado uno de los deportes más importantes de toda la Historia; clavando dos cestos de recolectar melocotones en los extremos opuestos de un balcón de un gimnasio y preparando algunas reglas simples creó el baloncesto. Fue un gran éxito entre sus estudiantes y en enero de 1892 se enviaron las reglas a las escuelas cristianas de todo Estados Unidos.
A principios del Siglo XX el baloncesto ya era un deporte internacional.
Más información (en inglés): Basketball: its origin and development
El comerciante, astrónomo y geógrafo alemán Martin Behaim (1459-1507) construyó la primera esfera terráquea entre 1491 y 1493. Behaim pasó media vida en Portugal, desde donde viajó a África como cartógrafo, pero el globo lo hizo por encargo de su ciudad natal, Nuremberg, en cuyo museo se conserva. Mide 50 cm de diámetro, refleja todas las tierras exploradas antes del descubrimiento de América en 1492 y no tiene indicaciones de longitud y latitud por el moderno método reticular. Sí figura el ecuador, un meridiano, los trópicos y las 12 constelaciones del zodiaco.

(Fuente: Muy Interesante)
Este modismo alude a la letra jota y a sus antecesoras, la iod hebrea y la iota griega. Así nos lo cuenta el lingüista García Blanco en su obra "Filosofía vulgar. El folklore andaluz (1882-83)":
Era y es la iod hebrea, caldea y satírica la letra más pequeña de las 22 que usaban aquellos idiomas; era además en hebreo el principio o el primer trazo de toda letra, como puede verse en cualquier diccionario o gramática de aquellas lenguas: la jota española o castellana es la iota griega en cuanto al nombre, y ésta es la iod hebrea. Decir, pues, no sabe ni jota equivale a decir no conoce ni sabe la más pequeña letra, no sabe hacer el primer perfil o trazo de ninguna letra pequeña, es un ignorante.
No saber ni Jota o No saber una Jota se aplica normalmente a aquellas personas que suelen ser ignorantes en una materia determinada.
(Extraído de: El libro de los dichos: origen y curiosidades de más de 150 frases hechas de la lengua española)
El pan de molde cortado en rebanadas surgió a raiz de la invención de una maquina cortadora de pan o rebanadora de pan (Bread Sliser) pensada y desarrollada por Otto Frederick Rohwedder.
Resulta que al señor Rohwedder le molestaba muchísimo tener que cortar a él mismo el pan en rebanadas, por lo que en 1912 comenzó a trabajar en una máquina que cortase el pan en perfectas rebanadas. Estuvo varios años trabajando es este proyecto, pero lamentablemente un incendio en 1917 destruyó la fábrica que iba a producir la invención y los planos
originales.
Volvió a retomar el proyecto y 10 años después, el 7 de julio de 1928, fue utilizada públicamente por primera vez por la Chillicothe Baking Company, en Chillicothe (Missouri). Comercialmente fue un éxito y las ventas de pan de molde se dispararon. Poco después, Rohwedder vendió la máquina a la Micro-Co Westco de Bettendorf (Iowa), convirtiéndose en vice-presidente y gerente de ventas.
Su invención es frecuentemente mencionada como una de las mejores cosas inventadas, cosa que ha hecho que ésta no haya sido modificada o mejorado mucho.
Fuentes y más información: Findagrave / Wikipedia
Seguro que todos hemos escuchado o incluso utilizado expresiones tales como “por huevos” o incluso la aparentemente sin sentido “es huevos”. El origen de esta expresión nada tiene que ver con las aves, ni tampoco con los genitales masculinos.
En latín existía una expresión bastante común, opus + verbo sum (ser/estar), por ejemplo “opus est”, que venía a significar “es necesario” o “hay necesidad”.
Durante la Edad Media, mientras se formaba el castellano actual, la palabra opus latina evolucionó a uebos: la o inicial diptongó en ue, la p intervocálica se hizo sonora y se convirtió en b y la u se abrió en o.
Por tanto, la grafía correcta de esta expresión en origen arcaizante es uebos, como indica la RAE:
uebos.
(Del lat. ŏpus, necesidad).
1. m. ant. Necesidad, cosa necesaria. Uebos me es. Uebos nos es. Uebos de lidiar.
Extraído del interesante y recomendable blog Del Castellano
Más información sobre el tema: En Román Paladino
En el día a día, el lenguaje de la calle está lleno de frases hechas que ayudan a adornar algo que deseamos decir, utilizando dichos o modismos que nos van “como anillo al dedo” en muchas ocasiones.
El mundo de la tauromaquia ha aportado un sinfín de ellos a nuestro lenguaje cotidiano. Aquí os presento algunos de ellos, su respectivo significado y en que ocasiones o situaciones se suelen utilizar.
- Echar un capote: Procede del trabajo de los subalternos cuando el diestro está en peligro y echan el capote a la cara del toro para distraerlo. (Ayudar a alguien)
- Dar la puntilla: Se refiere al hecho de rematar al toro utilizando dicho instrumento. (Finiquitar, acabar, humillar, hundir o vencer en cualquier asunto que se prolonga mucho, mediante un gesto definitivo, rápido y preciso)
- Dar largas: Se refiere al lance de la larga con que el torero engaña a la bestia enviándola hacia otro lado (Dar pretextos o distraer la atención de alguien sobre un asunto con la intención de que se retrase su resolución)
- Estar al quite: Estar preparados los subalternos para intervenir en un momento de la faena si es necesario (Estar atento. Estar preparado para acudir en defensa de alguien)
- Cortarse la coleta: Ritual que realizan los toreros significando su despedida de la profesión. (Retirarse, dejar de realizar alguna actividad, afición o profesión)
- Estar para el arrastre: Momento en el que el toro está muerto y éste está para ser arrastrado hasta fuera de coso taurino (Estar en mal estado físico, anímico o muy cansado)
- Cambiar de tercio: La lidia se divide en tres tercios que son las varas, las banderillas y muerte del toro. El presidente de la plaza va marcando el cambio a los diferentes tercios. (Cambiar de tema o de actividad)
- Dar un desplante: Gesto con el que el espada, tras una faena más o menos aplaudida o jaleada, parece querer demostrar todo su poderío y arrogancia ante el toro. (Dicho o acto lleno de arrogancia, descaro o desabrimiento)
- Coger al toro por los cuernos: En ocasiones el torero, por hacer alarde de su valor y arrojo, agarra las astas del toro y con ello suple las carencias de arte o la imposibilidad de hacer más faena a un toro bronco o difícil o de escasa fuerza y bravura. (Enfrentarse a un problema con valor y decisión)
- En corto y por derecho: Forma de entrar a matar al toro que, según los aficionados, es la más correcta y eficaz, pero que requiere un mayor dominio de la técnica y, al mismo tiempo, mayor dosis de valor, puesto que el matador entra desde poca distancia y sin salirse del embroque. (Decir o haber hecho algo de forma directa, expeditiva o sin ambages)
- Entrar al trapo: Acción del toro cuando acude al cite del torero con el capote o la muleta. (Caer en una trampa, ante cualquier provocación que le hace alguien, con lo que quien sale ganando es el provocador)
- Estar de capa caída: Cuando el torero sujeta la capa con los brazos caídos, no encontrarse precisamente en una actitud de hacer frente al toro de forma decidida y estar apático o desganado ante los problemas que le plantea la lidia. (Tener un mal momento, estar desanimado o de tener desilusión)
- Parar los pies: En el momento de la salida del toro, en que desarrolla toda su fuerza y empuje, o el matador o su peón de confianza le da los primeros capotazos, con el fin de atemperar su embestida. (Frenar a alguien con un excesivo ímpetu. Intenta imponer su voluntad, frente a los demás)
- Rematar la faena: Una buena actuación en la plaza, tanto con capote, como con banderillas y luego con la muleta, requiere un buen final con el estoque para redondearla y conseguir así el triunfo. (Poner un brillante final a algo que se ha realizado)
- Salir por la puerta grande: Es la gran aspiración y el gran sueño de todo torero, puesto que supone el máximo reconocimiento a su actuación por parte del público. (Se aplica a alguien que ha triunfado rotundamente en cualquier actividad)
(Fuentes consultadas: El Cossío / El léxico taurino en la vida cotidiana de Francisco Reus Boyd-Swan / Wikipedia / DRAE)