"¿Qué siente al ser la primera reportera de Caiga quien caiga?
Ahora, es cuando me he empezado a asustar, con las fotos de promoción, junto a tantos chicos... Supongo que son los nervios de los primeros programas.
¿Qué aporta una mujer al show?
Los guiños de humor y la seducción que nosotras sabemos utilizar con el micro... Pero, ahora que lo pienso, ¡los hombres también debéis tener vuestras armas!
¿Cómo reaccionan los hombres?
Al principio, me ven poca cosa, menudita, y piensan: 'Con esta, no hay problema'. Pero luego, como vengo muy informada, logro, en cierto modo, mi objetivo: sacarles los colores. Mi baza es el factor sorpresa.
¿Tiene una sección propia?
Sí, ¡Proteste ya!, en la que busco el descontento de los ciudadanos en muchos temas. Nos llegan cartas, quejas, problemas de la gente llana. Me siento muy a gusto, porque estoy cerca de las fuentes, que son la propia gente de la calle.
¿Qué tal le sienta ir de negro?
¡Muy bien!. El negro es un color sobrio, que siempre me ha gustado. Llevo pantalones estrechos y chaqueta. ¡Indumentaria de hombre!
¿Le ha ayudado ser la sobrina de Iñaki Gabilondo?
No elegí esta profesión por esa circunstancia. En ese sentido, pudo influir más incluso que mi padre ha sido toda la vida periodista, en prensa. Al principio, probé como actriz, y sigo, y luego me picó el gusanillo del periodismo. Hice prácticas en Radio Euskadi. ¡Ah!, y creo que Iñaki Gabilondo tiene una voz inconfundible.
¿Cuál es su principal virtud?
Dicen que capto y asimilo muy bien los consejos y órdenes que me brindan productores y directores." | El Periódico de Cataluña.




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