"Es difícil actuar preventivamente contra la estupidez humana". Mo, 4/IV/06
Primera hora de la mañana.
La Jefa ha hecho todo el trabajo que tenía para hoy: marcar su poder y autoridad mandando cambiar de sitio a alguien porque sí. Por supuesto, alguien ya ha cumplido con su papel de sumisa colaboradora que luego saca fuego por la boca y aboca contra quien no debe. A ver a quién le toca hoy.
Segunda hora de la mañana. Me toca.
Cada día, al volver nosotras de desayunar, la amiga y compañera de la Lacia la llama para salir. De alguna manera, nos turnamos. Hoy, al sonar el eléfono, le he comentado:
- “Lacia, será para ti, ¿no?”
No ha hecho caso y, como seguía sonando, he cogido el auricular y he contestado.
- “Campa, ahora te la paso”
Efectivamente, era su amiga y estaba lista para salir. Mi compañera de despacho se me ha quedado mirando como quien echa fuego por los ojos y ha cogido la llamada.
Al colgar se ha plantado ante mi y me ha preguntado:
“Se puede saber porqué no quieres coger el teléfono cuando es para mí?
Es difícil actuar contra la estupidez humana y, en este caso, incluso me pierdo en el intento. Quizá es que soy adivina y no me he dado cuenta, sé cuándo van a llamarla y decido no coger el teléfono en ese caso. “Como el viernes”. ¿Qué pasaría el viernes que soy incapaz de acordarme? Eso sí: a mí me llama mucha gente. ¿A qué viene decir eso? ¿Qué justifica si me llaman o no con el hecho de que yo no le cojo el teléfono?
-“Yo alucino con las ideas que pones en mi cabeza”, le contesto y, al mismo tiempo, recuerdo el día que me acusó de esconder libros en el fondo de una caja para dar más trabajo a la unidad.
-“Yo también alucino”, me dice.
-“Pues mira, ya somos dos alucinadas. Ahora esperemos a ver si nos llega la inspiración y solucionamos algo”
Nunca me habían acusado de no querer contestar a un llamado telefónico. Claro que tampoco me habían acusado de querer entorpecer la labor de una oficina escondiendo libros ni me habían discutido ante un correo electrónico impreso que yo no lo había mandado. Eso sí, transparente hace tiempo que soy para algunas personas, luego procuraré serlo para alguna más.
"El municipalismo es asín", dijo el alcalde de Benalmádena ayer a Carlos Francino.
“Que tengamos paciencia para convivir con esta estupidez humana y no tengamos que usar gafas para poder observar la vida con normalidad” categorizamos con Mo. Esa debe ser la clave de la prevención.
Y tomar el sol.

(Francesc Fabregas ha sabido dar con el lugar donde a la Mía y a mí nos encantaría pasar unos ratos...Gràcies. La foto la encontré en www.captura.org/img/ exilim/ffabregas0035.jpg)
