Y ahora vamos por la segunda
Día a día
Estos días estoy yendo a unas sesiones de rehabilitación porque "tengo humedades entre el cuarto y quinto piso y la estructura del edificio está demasiado anticuada para mi edad", según las exactas y sabias palabras de mi traumatólogo y me recetó unas sesiones de rehabilitación "que permitiese dar una buena mano de pintura".
La asistencia diaria al centro de rehabilitación me permite codearme con gente de lo más diversa (en edad, condición y sexo) y las sesiones no se hacen en absoluto pesadas porque consigo entretenerme con la atenta observación de todo lo que pasa en aquella sala y, para sorpresa personal, no es, ni mucho menos, nada parecido al desfile de personajillos que habitualmente pululan en el contexto de mi horario laboral.
Nada más llegar allí, debo solicitar mi ficha a un auxiliar administrativo nada solícito que apenas gorguta palabra y que invariablemente lee el diario gratuito de turno (no he podido comprobar si siempre es el mismo o va cambiado...). A continuación, paso a la primera sala del centro, donde se acumulan aparatos, gentes utilizando los diferentes aparatos, zonas habilitadas para los rayos infrarrojos, gentes recibiendo el calor y la sensación de leve mejoría y gentes sentadas, esperando su turno. En esa misma sala, encuentras varias puertas: alguna de ellas da al despacho de la señora doctora de rehabilitacion; alguna otra da a
otra pequeña sala donde se concentran los aparatos para los tratamientos que requieren agua; y otra, a otra pequeña sala dividida en cubículos por cortinas. Por último, una gran obertura que da a la última sala con espalderas y con colchonetas habilitada para llevar a cabo ejercicios de gimnasia correctiva.
Una de las cosas curiosas del lugar es que en las siete sesiones que llevo (a razón de una diaria en los días laborables) he podido contar hasta ocho auxiliares, técnicos o fisioterapeutas diferentes con sus diferentes formas de tratar a las gentes. ¿Inseguridad laboral? No lo creo. ¿Amplias rotaciones de turnos? Quizá. Algunas administraciones deberían aprender si así es.
Otra curiosidad es que la mayoritaria presencia de mujeres tanto en el lado de las rehabilitadas como en el lado de las que rehabilitan.
Y una particularidad que se agradece es que todas las rehabilitadas y los rehabilitados (mayores) tienden a explicarte su vida, que no su enfermedad, tratada en términos de coetaneidad. O a explicársela entre ellos. En cualquier caso, tengo la oportunidad de
escuchar, imaginar y adivinar decenas de vidas totalmente diferentes a la mía.
Me agrada escuchar.
Frikilandia
Una directora de sección, de 60 años, dice que a ella le interesan las clases de inglés que como formación del personal están a punto de iniciarse porque “estoy cansada de hablar siempre en francés o en alemán cuando salgo fuera”. Y es que ella es de las que dan
conversación si “eres alguien” pero, desde luego, no es de las que da gusto escuchar a sabiendas de que, en cualquier momento, girará su cara hacia otro punto en busca de un intelocutor con mayor relevancia social que el que tiene delante. ¿Haría suyo el hábito de conversar en francés y alemán durante los años que trabajó en Suiza como peluquera?
Libros
Estoy acabando Viajes por el Scriptorium, de Paul Auster. Me empujó a su lectura la Jaka y la concesión del Príncipe de Asturias de las Letras del 2006 a este americano que dio muchojuego en su visita a Asturias y se erigió en un excelente conversador (en inglés,
eso sí) con los colectivos que visitó.
Me recuerda mucho a José Saramago en su estilo y tema, y me ha enganchado su lectura. A ver qué depara el final.

(Hoy es el cumpleaños de Manu, si lo veis, felicitarlo. Aún me dura el impacto que me causó el contenido de su Autobiografía I…)

jaka dijo
Hola Yur !!!
Sento que tinguis petits (espero) problemes de salut, i espero que la rehabilitació et vagi molt be i trobis millora.
Ja veig que aquests dies has sentit un munt d'històries, crec que llavors es quan un s'he n’adona de les semblances i les diferencies que tots tenim.
M’alegro que sigui la responsable de que t’hagis animat a llegir el llibre del P.A. crec que t’agradarà, considero que de tots els que llegit d’ell es el mes críptic, fa reflexionar.
Molts petonets
=;*****
M’agradaria tant conèixer-te !!!
21 Septiembre 2007 | 11:46 PM