Vayase a saber porqué, pero siento que cada dia me parezco mas a Marcel Proust. Es curioso porque su parida sobre el olor de las magdalenas provocó algo que nadie había conseguido antes: que un libro pasara rápidamente de mis manos a la biblioteca municipal.
El caso es que, como a él, vuelven a salirme las cosas mejor cuando mas sufro. Ella y yo nos hemos "dado un tiempo" para pensar en lo que viene ocurriendo desde hace dos semanas. Generalmente, el "tomarse un tiempo" significa lo que significa, eso no lo podemos cambiar. No quiero hablar de ese tema, no quiero seguir torturandome pensando en lo que puede pasar y en lo que he hecho para que la situación llegara hasta este punto. Quiero hablar de otra cosa...
El tiempo es el tema. A todos nos cambia, a todos nos afecta al fin y al cabo. A veces me da la sensación de que llevo años perdiéndolo: el otro día, sin ir mas lejos, pasé de salir a cenar con mis compañeros de promoción. Llevo ya seis años en la Facultad y me queda al menos uno mas: mientras que ellos ya están inmiscuidos en el mercado laboral de titulados universitarios (menosdemileuristas), yo sigo tomando café/purgante en la cafetería de Somosaguas. Las cosas claras: me da vergüenza encontrarme en esta situación.
Ya lo se: que ahora relativamente me va mejor porque curro de lo que me mola. Tengo dos "trabajos" (por uno cobro, por el otro aspiro a seguir subiendo y cobrar algún dia) donde me lo paso pipa. A ellos he llegado gracias a darlo todo "por amor al arte" y se que si sigo currando así no puedo hacer otra cosa que no sea subir mas escalones. Pero ¿y si no es así?, ¿que pasará cuando falle mucho mas que ahora y aparezca alguien que lo haga mejor?
Ayer pensaba en esto mientras leía a Paul Shirley. Para quien no lo conozca, es un pívot del ViveMenorca que firma un blog cojonudo para la web de ESPN. El tema es que lo quiere dejar, que está cansado de esa vida de entrenamientos, aeropuertos y partidos con solo 30 tacos. Yo no estoy cansado de mi curro, lo que me preocupa es el hecho de que el otro día me preguntaron si quería "tomarme un tiempo", que vendría a suponer lo que todos sabemos de aquí a nada.
Veremos que pasa con todos los espacios temporales que hay abiertos en mi vida. Por lo pronto me voy a dar una ducha y luego desayuno, que ya siento olor a magdalenas...
Por Madrid que andamus otra vez, recta final del curso, del año oficial, de la temporada. Todo va acabandose de a poco. Y, como en todo, llega el momento de dar decisiones. No me refiero a las que ya adelanté (sabéis que en todos los temas es darlo todo), sino a otros mucho mas importantes.
Me he vuelto a pasar dos semanas con Irene...Una vez mas, otro mes mas. A partir de ahora no podré hacerlo mucho mas (complicado con temas de trabajo, estudios y mas cosas), pero habrá alguna que otra escapada de puentes y eso. El verano no se como se presenta DEFINITIVAMENTE (algo se habló, pero los planes han variado tras algunas cosas), pero tiene la pinta de ser como el del año pasado, con uno en cada lado. No se que pasará todavía, las cosas no parecen avanzar en cierto tema que ayudaría, pero no tengo muchas esperanzas...
Estos días me han dado para pensar bastante en todo esto, sobre si vale la pena seguir. Tuvimos nuestros momentos malos, no coincidíamos en varias cosas y, además, el hecho de que yo me tuviera que pasar horas y horas delante del ordenador no es algo que a ella le mole demasiado. Compaginar trabajo y estudios es dificil, pero hacerlo además con una pareja a distancia acaba matando muchos buenos momentos que podrían disfrutarse y que, por estar sentado con el ordenata, no se pueden cumplir. Supongo que todo cambiará cuando estemos juntos.
SI, quiero que las cosas cambien el año que viene. Quiero que todo se solucione, que uno pueda decidir. No con la tranquilidad no, sino con la fuerza de las decisiones de verdad, las que salen del corazón. Será gordo, será chulo, será bonito. Será, que es lo que importa. Tengo edad de aprender de los errores, tarde será luego para arrepentirse...aunque se que con ella eso nunca pasará.
Los pocos días que vivo con ella son hermosos. Si, hay discusiones, piques y esas cosas..pero siempre nos quedamos con los buenos momentos. Somos distintos, y por eso no nos cansamos el uno del otro. Si ella disfrutara del baloncesto tanto como yo, o si yo pudiera dormir tantas horas los fines de semana, hace tiempo que se hubiera acabado, creo yo.
PD: Lo que os iba a contar de los trámites. La huelga del Ministerio hace que el tema de la nacionalidad se retrase todavía mas. No he jurado y ya me están diciendo que me dan fecha para dentro de tiempo...y que el tema de partidas se retrasa aún mas. Por ahora voy a coger la residencia, pero eso me chafa los planes veraniegos, que eran básicamente currar en Barcelona. Veremos que pasa finalmente...
Todo Dios sabe que no soy periodista, ni mucho menos periodisto. Si he llegado a algún sitio en esta vida ha sido gracias a juntar un monton de letras hablando de lo que fuera, pero nunca con un criterio.
Tal vez la clave está en que antes de todo esto no he cobrado por muchas cosas, y que ahora todos estos reproches de mi jefe vengan basicamente porque a fin de mes espero recibir un dinero por el trabajo realizado. El caso es que ha hecho bien en corregirme una y mil veces: así he llegado a la conclusión de que no puede ser que con 24 añazos no tenga ni puta idea de como escribir.
¿Que he de hacer? Empezar ya a mirar todo lo que escribo, al milímetro, y si tengo que poner dos artículos en una tarde bien escritos pues son dos artículos y se acabó. No puedo ser tan idiota como para estar echando por tierra un pequeño nombre forjado a base de currar (mal por lo visto, pero currar al fin y al cabo)
Me apetecía poner este temazo hoy que hemos parido. Si, señores, www.tubasket.com ya es una realidad. Ha costado mucho trabajo, esfuerzo y horas en vela pero por fin podéis verla y espero que seguirla de manera habitual: no solo podréis leerme de vez en cuando por aquellos lares sino que a otra mucha gente como Piti Hurtado, Cesar Nanclares, Mariano de Pablos y un largo etcétera.
Por eso me apetece poder esa canción, porque lo que tengo ganas de hacer ahora es respirar profundo, ser uno con el resto del mundo y olvidarme un poquito de la tensión acumulada, estar con mi gente y prestarles toda mi atención y mi cariño. Sobretodo a una persona, a la cual pido perdon cada noche antes de irme a dormir por no estar a su lado, a una mujer demasiado especial que confía desde mucho antes que otros en todo lo que hago, todo lo que se me ocurre y cualquier aventura en la que me embarco. Por eso muchas veces sigo metido cuando debería de haberme quedado desde el primer momento en el puerto mientras el barco partía, por ella: para demostrarle que soy especial, que trabajo cada día por mejorar en todos los aspectos (aunque lo haga a veces en unos mas que en otros) para nuestro futuro. Te quiero un monton, princesa, y siempre será así.
¿Planning de este fin de semana? Además de currar (no te creas que me voy a escaquear, super!) hacer mis pequeñas escapadas: mañana por la mañana quiero ir a la presentación oficial del Libro de los 60 años del Estu, a ver si pillo por banda a Bermúdez (que se pira) y le puedo entrevistar, mas por la noche no se si acabaré bajando a unas cañejas con la élite. ¿Sábado? Si nada se tuerce a Pucela que nos vamos a retransmitir al Estu (sin dejar de currar, no te asustes) y a ver si al final palmamos en Pisuerga que pedo nos pillamos. Y el domingo, a dormirla...y por la tarde a currar. No paro.
PD: Por cierto, cuando esta semana veáis una recopilación de canchas rollo playground y pabellones míticos de Madrid acordaros de mi...
Hoy se fue, después de estar luchando, mi abuelo. Un tipo grande, muy grande: que hizo lo que pudo siempre en la vida para ayudar a todos, que lo dio todo por una viejita como mi abuela que le devolvió ese favor hasta el final, por unas hijas (porque no eran sus hijastras, eran sus hijas) como mi mamá y mi tía que crecieron con el y que le quisieron siempre por ser un grande...y por unos nietos, bueno, que les voy a contar.
Mi abuelo Alfredo siempre fue un luchador, laburó de lo que pudo en todo momento para salir adelante: cuando yo era chiquito tenía un taxi y se pasaba el día afuera para traer dos mangos. Después vino a Mar del Plata y siguió en lo que fuera, pintando casas, cuidando campos o simplemente haciendo sus cosas. Era un tipo grande, un hombre de los que se hace a si mismo: las historias que nos contaba cuando eramos chicos eran de esas que te gustaba oir, siempre tenía una gracia o algo bueno para decirte, y aunque a veces se enojaba mucho era un tipo con un corazon de oro. He de reconocer que era un poco como somos todos los hombres en mi familia y que la verdad es que le gustaba poco vestirse bien porque sabía que le quedaba mal, y que por mas que la mona se vista de seda, mona se queda: somos gente sencilla, la cual quiere laburar y ayudar en lo que pueda.
Y ahora se me fue, se me fue como me fui yo hace ya seis años, la ultima vez que le vi a el y a mi abuela, que la pobre como pueden suponer está hecha polvo. El no podía irse así, sin poder ver ni hablar, sufriendo: el no le hizo nada a nadie, el nunca tuvo un mal gesto o una actitud fea. El siempre quizo ayudar a todos, siempre quizo a su gente, y si tenía que irse así, hubiese sido mucho mejor haberse ido rodeado de los suyos, los que tanto le queremos y que estamos a 13000 kilometros. Tengo una foto de cuando terminé el secundario con el en el salón, en un momento de esos que se ven poco (yo acabando algo y el de traje), y no me canso nunca de mirarla...Ahora que pienso que esa fue una de las ultimas veces que le di un abrazo y le dije cuanto lo quería se me hace pedazos el alma.
Ahora pienso que me estará mirando, siguiendo a cada segundo lo que haga: ya me adoctrinó hace tiempo de lo que tenía que hacer a partir de ahora que ya era un hombre, y creanme, los consejos de mi abuelo valían oro. Se que si sigo sus recomendaciones voy a ser tan grande como el...Te quiero muchisimo, abuelo, se que vas a estar a mi lado siempre...
...y tristón. Ya se sabe, cuando el Yin va bien, el Yang va de culo. Ayer por la noche dejé a Irene solita en Barcelona, y no la veré probablemente hasta Nochevieja. Si, puede que incluso me salte nuestro primer aniversario el día 20...o no, quien dice, ya se verá. El caso es ese, que ahora estará en casa haciendo cosas de la uni, planchando o mirando la tele, pero estará por allí sola: aunque le conviene, creedme, que si estoy allí no hace nada en casa... :-P
Como deja claro el título, un servidor está hasta las orejas de currele. Como ya anticipaba, acepté una propuesta de formar parte del equipo de Solobasket para escribir sobre baloncesto femenino, y ya he firmado dos artículos con ellos, uno sobre las sorpresas (positivas y negativas) de estas ocho primeras jornadas y la crónica de la jornada de esta semana. Ya de a poco iré metiendo mas cosas, artículos, entrevistas y esas cosillas que tanto gustan. La verdad es que había ganas de volver a escribir sobre baloncesto femenino, y estar por allí la verdad es que es un lujo. Pero a eso se unen otros proyectos: por lo pronto, el "Project Hollywood" del baloncesto nacional ya está en su fase final y dentro de poquito ya vais a poder ver de lo que somos capaces. Somos muchos, muy buenos y vamos a ser la polla, veréis que si. Y hoy ya, definitivamente, hemos comenzado con las retransmisiones de los partidos del Estu con Pedro Bonofiglio. Quien quiera oirlas, por ahora, tendrá que tirar del foro No Oficial del Estu, www.lanevera.org, donde iremos avisando los días de partido en la dirección URL donde nos pueden oir hasta que salga una radio y un dinero que nos apoye; ya se sabe, "primero ten las victorias, luego llegará el dinero, y con el dinero llegarán las mujeres" que diría Tony Montana.
Y ahora, recien vuelto de Barcelona, a recoger mi mierda de cuarto, o mi cuarto de mierda, o como quieran ordenarlo, que el orden de los factores no altera el producto...
PD: Me he vuelto un experto cocinero. La cazuela de garbanzos que hice el otro día y la lasagna del viernes así lo acreditan...
Joder, mira lo que cambia la vida en un año: hace 367 días me ponía seriamente a pensar en que las cosas tenían que cambiar, que tenía que dar un paso hacia adelante, que solo podía mejorar...y mira tu como son las cosas que el asunto funcionó. Un año después he crecido profesionalmente, ya me miran con otra cara y, aunque adelanté mas bien poco asuntos de la uni, he crecido en otros aspectos.
Y esto no lo puedo haber hecho solo: si, se que arranqué así el último año, planteandome que las cosas iban a salir siempre porque yo me lo proponía, porque yo metía la mano y gracias a lo que hacía avanzaba. Es evidente que una franquicia (la manera en la que lo plantee en un momento) se puede construir alrededor de un jugador, pero sin directivos, gerentes y, sobretodo, compañeros, nada es posible. Los directivos son, como no, los que mandan al fin y al cabo: poco podría haber hecho sin la ayuda de mis padres, una pareja que aunque a veces tienen su lado recto, hacen las cosas así para que todo vaya hacia adelante. Se que al fin y al cabo hacen estas cosas para que yo no me equivoque el día que me toque tomar decisiones de ese calado.
Los gerentes mandan algo menos, ya, pero no por nada están ahí: mucha gente me ha ofrecido oportunidades para crecer en este año, ya sea en temas de trabajo asi como persona. Sin ellos las cosas serían bien distintas, ahora mismo estaría deprimido y por los suelos. Estar metido en una cosa que últimamente está levantando tanta envidia (sino no me explico tanto repentino cambio, tanto desarrollo nuevo y pollas en vinagre) me encanta, la sensación de sentir olor a caquita y darte cuenta de que no eres tu el que la genera (metaforicamente hablando) me hace sentir muuuuy bien.
Pero nada sería igual, nada sería así...mas bien, no sería nada sin mi compañera: es la que está ahí ahora (hasta que se canse y me deje), la que me ha ayudado a avanzar, sin la cual no me hubiese arriesgado a hacer muchas cosas. Sin lugar a dudas, Irene me ha cambiado mucho la vida, y me la seguirá cambiando durante mucho tiempo (espero): el miercoles, celebrando su cumpleaños solos, me sentía en una nube, disfrutando durante un hermoso rato de la mujer de mi vida, la razón por la que llegué al mundo 361 días antes que ella...Al fin y al cabo, es con ella con quien quiero compartir mas cosas que las que compartí estos diez meses que llevamos juntos.
Pozi, puede parecer que he madurado bastante...pero sigo siendo el mismo gilipollas comeregalices y cabezaloca de siempre. Al fin y al cabo, siempre he sido un niño chico. Gracias a todos!!
PD: Ahora si que vuelvo, voy a necesitar esto para desconectar de otras muchas cosas que se vienen ahora...
Bufff, esto es sencillamente insufrible, acojonante, brutal. He vuelto de BCN el domingo y, desde entonces, no he hecho nada. Pero nada de nada. Hoy tenía que ir a la uni porque comenzaba el curso pero no he podido ir. El caso es que a día de hoy no he podido pillarme el abono transporte ni hacer ningun otro gasto: me tendría que haber llegado ya el dinero de lo de balonSexta pero no se que cojones pasa, pero sigo sin recibir nada. BBVA no sabe nada y mi jefe me dijo que me llamaría hoy para ver como iba el asunto pero sigo sin noticias de él.
El caso es que sigo prácticamente en las mismas, sin prácticamente nada que hacer: todavía no han empezado mis "extraescolares", y hablando del tema, recibí hoy la llamada de la gente del Juan de Valdez, con quienes intenté ponerme en contacto la pasada semana para informarles que no podía ser entrenador, para cagarse en mi prácticamente. De quien será el error, no se, pero del mismo modo que las cosas no se hacen de una manera, tampoco se responden de la otra. No se, estoy demasiado rallado con un monton de cosas como para que ahora venga la gente a tocarme los cataplines.
Matías, 24 años y subiendo, nacido y criado en Mar del Plata, Argentina. Arrastrado contra su voluntad a sufrir viviendo la buena vida en Madrid. Disfrutando de las cervezas bien frias con amigos, las largas tardes de domingo en casita con deporte en la tele, la buena compañia y las golosinas. Lo que vino a ser siempre un chico del monton, pero con un narcisismo de tres pares de cojones que le obliga a escribir sobre si mismo.