Veía el caballero toda la planta baja de aquella casa. Desde las escaleras el pasillo se desgranaba en dos estancias principales. Al fondo vislumbró la chimenea del que debía ser el comedor principal. Anterior a éste una habitación menor, más acogedora, ensartada por el pasillo. En la mesa, a la derecha, dos jóvenes cortejaban sentados ella ...
Desestimados todos los demás mecanismos la comisión decidió iniciar las ejecuciones. La añoranza de los patíbulos desautorizó a la vieja guardia, relegada a un segundo plano necesario. Los “novatores” de la historia de la muerte pusieron en juego los nuevos métodos. Ya no hubo héroes, ni siquiera funcionarios, la muerte se administraría desde la...
Siento la extraña caricia de la circunstancia propicia que posibilitaría el mundo. Pero en el fondo de la playa ya no queda nadie. El mar lo ha cubierto todo. Se ha vuelto ceniza y colillas, un gigantesco océano que en realidad es un magno cenicero. Suaves estratos danzan al compás de un terrible movimiento; en el cenicero nada está quieto. Coli...
Me ensordecen los volantazos nocturnos mientras pienso en el tiempo perdido, el tiempo recobrado y la primera persona. De nuevo mis pantalones olían a una aleatoria cerveza lanzada desde la nada. De nuevo trazaba mentalmente las líneas blancas, las amarillas y el negro de un alquitrán más o menos afortunado. Descendía en cascada al compás de uno...
Después de la guerra nada fue igual. Se le había velado la mirada, se le habían velado incluso las palabras. Su sonrisa jamás retornó a su candidez, se había vuelto esquiva y reflejarse en ella se convirtió en una tarea muy difícil. El ritmo en su hablar se había vuelto lento, tenso, complicado. Entrecortaba, los silencios se prolongaban en el a...
Auguste Moriane vivía solo desde que en 1790 la turba asaltara su palacio, cerca de Rouen, y asesinara a su esposa e hijos. Desde entonces, refugiado en una pequeña casa en Aranjuez, España, se dedicaba en cuerpo y alma al redactado de una historia pormenorizada de la honda, el tradicional sistema de propulsión de piedras empleado por los pastor...
El último deseo de mi vida no lo puedo prefigurar. El último encuentro que tenga me es imposible profetizarlo. La última lección que reciba no me atrevo ni a sospecharla. Lo último que ingiera no sé ni cómo imaginarlo. Mis gustos entonces no los puedo conocer de lo mucho que pueden distar de los de ahora. Mi último abrazo, inverosímil reconstruc...
Suele ocurrir en mitades de la nada, en el centro mismo de una ensoñación de la cual es imposible recordar cómo se inició. Despiertos valoramos el momento de luz, el momento que decidimos guardar en el recuerdo del sueño. Puede que hasta en la misma secuencia onírica hubiéramos valorado lo que en ese momento, en ese preciso instante, estábamos v...
Caigo desde la ventana. En toda mi vida esto es lo más parecido a volar que habré hecho. Pero sé que debajo está el suelo, que el viaje se acabará rápido y que nunca llegaré a saber ciertamente lo que he hecho. Y el suelo seguirá allí, y yo en el suelo, el suelo en mí. Y llorarán. Y creo que también lloraré. En el suelo.
Del instante nace la belleza, pues sólo puede nacer de la contemplación. La belleza está en el mundo, será la mirada la que lo convierta en bello. Sin duda nuestra mirada también es el mundo, por lo que es posible establecer ciertas pautas en la belleza. Pese a eso (pese a Kant) la belleza sorprende, en cualquier lugar, en cualquier momento. Hay...
¿Qué pasa cuando no pasa nada? El dulce estirar del tiempo camela inasiblemente a la situación, y crea el instante. El instante es un ir y venir de personalidades y poses donde el más nimio objeto puede cobrar una importancia insospechada. En el instante se despliegan profundos mecanismos y fuerzas que se alinean poco a poco, armonizándose hasta...